Ahora vamos con los hechos.
1. Son cuatro las versiones de esta historia, contadas por Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Otros colaboraron con sus propias versiones, incluyendo a Judas, Tomás, Pedro, Nicodemo, Felipe, Bartolomé y María Magdalena; sin embargo, por alguna razón que solo quienes participaron en el Concilio de Nicea conocen, decidieron no incluir sus textos en el libro sagrado, así que a partir del siglo III estas personas, antes iluminadas por dios para escribir sus historias, ya son mentirosos despreciables.
2. De los cuatro que tenemos (uno se fue con Andrés y no me quedan sino tres
3. Sólo Lucas y Mateo hablan del nacimiento de Jesús, a los otros dos no les pareció relevante comentarlo.
4. Entonces, de los dos que tenemos cada uno llega a Belén por diferentes rutas: Mateo tiene a María y a José todo el tiempo en Belén; moviéndose hacia Nazaret sólo mucho tiempo después del nacimiento de Jesús, en su regreso a Egipto, donde ellos huyeron del Rey Herodes y de la masacre de los inocentes. Lucas; en contraste, reconoce que María y José vivían en Nazaret antes de que naciese Jesús. Así que, ¿Cómo llevarlos a ellos hasta Belén en el momento crucial para que se cumpla la profecía? Lucas se las ingenia, inventándose un censo imperial decretado por César Augusto en el que todos tenían que ir a su ciudad de origen.
5. Por ser José descendiente de David, tuvo que ir a la ciudad de David, que se llamaba Belén. Esto podría haber sido una buena solución, excepto que históricamente es un sinsentido. Si el rey David existió, lo hizo unos 1000 años antes que José y María. ¡Un milenio! Es como si ahora me forzaran a ir hasta España, Italia o quién sabe donde a buscar a los antepasados de los antepasados que viajaron con Colón.
6. Hubo de hecho un censo, no uno de todo el imperio decretado por César Augusto sino uno local bajo el gobernador Cirenio, pero éste ocurrió en el siglo VI.
7. La masacre de niños ordenada por Herodes, de la que sólo se enteró Mateo, tampoco fue registrada por Flavius Josephus, el cronista romano que ordenadamente presenta la biografía de su patrón Herodes.
8. Mateo ubica a José 28 generaciones después del rey David. Para Lucas fueron 41 generaciones. Peor, ¡Casi no existe sobreposición de los nombres en las dos listas! En cualquier caso, si Jesús nació realmente de una virgen, los antepasados de José son irrelevantes y no pueden ser usados para cumplir; a favor de Jesús, la profecía del Viejo Testamento, de que el Mesías debe ser un descendiente de David.
9. Mateo vio a los sabios adorando a Jesús, Lucas sólo vio a unos pastores. Ninguno vio a ambos.
10. ¿La estrella en el este? Sólo en Mateo.
11. ¿El canto de los ángeles? Sólo Lucas lo escuchó.
12. El 25 de diciembre fue la fecha ganadora entre varias otras (incluido el 6 de enero) en las que se celebraba el nacimiento del Mesías. También gracias al Papa Constantino, quien en un acertado esfuerzo por unificar creencias romanas, paganas y proto-cristianas, tomó el equinoccio de invierno, nacimiento de los dioses solares para hacer nacer a otro dios más y tener contentos a todos en el imperio romano.
14. (El 13 es de mala suerte) Las notables similitudes entre Jesús y decenas de figuras míticas actualmente deshechadas pero que en su momento también fueron dioses: Horus en Egipto, Mithra en Persia, Krishna en India, Attis en Grecia y muchos otros, todos ellos tienen en común la estrella de Oriente; el nacimiento virginal; la adoración del bebé por reyes, los milagros, los 12 discipulos, la ejecución, la resurrección a los 3 días. Así y todo Jesús sigue siendo llamdao el único y verdadero.
15. Para dejarlo claro, el deseo de Mateo de cumplir las profecías mesiánicas (descendencia de David, nacimiento en Belén), para el beneficio de los lectores judíos se estrelló de frente con el deseo de Lucas de adaptar la Cristiandad a los gentiles, y en consecuencia, al tomar rasgos de las religiones paganas helénicas (nacimiento virginal, adoración por reyes, etc.) las contradicciones resultantes son obvias, pero consistentemente ignoradas por los creyentes.
Hay que dejar de ser ciegos, sordos y mudos. No más condescendencias ni silencios escudados en el tabú que es la libertad de cultos. Las mismas razones para creer en los cuatro evangelios justificarían la veracidad de fábulas como la del Rey Arturo o los Unicornios al otro lado del arco iris. Me quedo con esperanzadoras palabras del tercer presidente de Estados Unidos, Thomas Jefferson: Llegará el día cuando la mística generación de Jesús, con el Ser Supremo como su Padre, en el vientre de una virgen, será clasificada como la fábula de la generación de Minerva en el cerebro de Jupiter.
Y claro, Feliz Navidad para todos!!










te quiero sanabrita
--
"El final de una meta, es el principio de otra aún más fuerte"
" They want to see me down on my wounded knee...but the spirit will be free..."
Saludos!
--
Lo bueno si breve, dos veces bueno.
Dude! you look like me!
Previous Page12345...Next Page