Qué has hecho con tu hermano, preguntó, y Caín respondió con otra pregunta,
Soy yo acaso el guardaespaldas de mi hermano,
Lo has matado,
Así es, pero el primer culpable eres tú, yo habría dado mi vida por su vida si tú no hubieses destruido la mía,
Quise ponerte a prueba,
Y quién eres para poner a prueba lo que tú mismo has creado,
Soy el dueño soberano de todas las cosas,
Y de todos los seres, dirás, pero no de mi persona ni de mi libertad,
Libertad para matar,
Como tú fuiste libre para dejar que matara a Abel cuando estaba en tus manos evitarlo, hubiera bastado que durante un momento abandonaras la soberbia de la infalibilidad que compartes con todos los demás dioses, hubiera bastado que por un momento fueses de verdad misericordioso, que aceptases mi ofrenda con humildad, simplemente porque no deberías rechazarla porque los dioses, y tú como todos los otros, tenéis deberes para con aquellos a quienes decís que habéis creado.
(...)
----
De las historias más ridículas contenidas en un libro que sigue siendo verdad sagrada para muchos. Aquí la otra versión, la de José Saramago; por fin tengo en mis manos su último libro y otro más que aún no comienzo a leer.
Saludos!
--
Lo bueno si breve, dos veces bueno.
Dude! you look like me!
Previous Page12345...Next Page